En el momento en que el ejército Trigarante entró, era un momento llenó de felicidad ya que se había obtenido la independencia: El poder seguía en manos de los grupos priviligiados tales como los hacendados, dueños de minas, comerciantes, Iglesias y militares. La religión católica continuaba siendo la única religión permitida, los bienes y empleos de peninsulares, criollos y demás propietarios no serían cuestionados.
Por otra parte apenas se expresaban de la población de nivel medio y sectores populares que habían dado fuerza al movimiento encabezado por Miguel Hidalgo y Morelos.
Sin embargo los problemas económicos no se habían resuelto y gracias a esto comenzarían luchas que a mediados del siglo darían pauta a una guerra civil, combinando movimientos internos con diferente influencias ideológicas, políticas y financieras e incluso intervenciones militares.
Los primeros 30 años de independencia en México fueron años llenos de conflictos causados por la búsqueda de la forma que se tomaría como nuevo país independencia; Lo mismo paso en las colonias españolas que se separaron de la metrpoli, ahí también se dieron distintos conflictos por las forma de gobierno, reformas sociales, relación entre la Iglesia y el poder estatal, el poder del ejército, entre otros aspectos.
La situación en el mundo
Las colonias antiguas Inglesas habían proclamado su independencia en 1776, se estaban desarrollando industrialmente y buscaban expandir sus territorio, su economía, su política asi como su actividad militar , con fuerte repercusión sobre América Latina.
Desde la segunda mitad del siglo XVIII había comenzado en Inglaterra la revolución industrial, este se extendió por Francia, Bélgica, Alemania y más tarde a casi todo el mundo. Con ella crecía el interés de los comerciantes por la obtención de nuevos recursos y el desarrollo de sus países en el comercio internacional. En XIX la mayor parte de las colonias europeas se habían independizado, pero las potencias de este continente comenzaron una nueva expansión sobre África y Asia, creando un sistema colonial que abarcaría todo lo que hoy conocemos como «países en desarrollo», es decir, dependientes de las grandes potencias del continente.
La riqueza de México en recursos naturales atrajo el interés de las naciones poderosas europeas y de Estados Unidos. El reconocimiento Internacional: Desde su lucha por la independencia las colonias españolas buscaron el reconocimiento internacional, ya que esto les daría la posibilidad de celebrar convenios comerciales, de migración y de establecimiento de empresas extranjeras, así como también pensaban que el lograr el reconocimiento les daría seguridad ante algún posible ataque por parte de España.
Los primeros reconocimientos del México independiente fueron en el año 1822, por parte de países en alguna situación semejante: Chile, Colombia y Perú. Lo que resultó difícil fue el establecimiento de relaciones con países que eran potencias mundiales: Estados Unidos, Inglaterra y Francia. Sin embargo en el año 1822 Estados Unido envió a Joel R. Poinsett para explorar la situación y un año después reconoció a México. En 1825 se inició la relación con Inglaterra, la principal potencia económica en ese momento.
La Doctrina Monroe: En 1815 se formó la Santa Alianza, encabezada por Francia, Austria, Rusia, Inglaterra y Prusia para impedir movimientos revolucionarios en Europa. 7 años después con Francia se establecieron relaciones informales; El país galo exigía indemnizaciones por los daños que habían sufrido sus súbditos durante los movimientos violentos en México. La disputa terminó en 1838 en la llamada «Guerra de los pasteles» En la que México se vio obligado a pagar su deuda de 600,000 pesos que exigía Francia.
Durante décadas España se negó a reconocer la independencia de su antigua colonia; Mantuvo hasta 1827 la ocupación del fuerte de San Juan desde donde perjudicaba el comercio mexicano. Dos años después se produjo un intento por parte de España para recuperar el control de la antigua Nueva España pero fracasó. Finalmente en 1836, ya muerto Fernando VII, que siempre se opuso al reconocimiento de México, se firmó el acuerdo de paz con España.
La difícil situación interna: El país y los beneficios para sus habitantes estaba completamente dividido: La sociedad (Dueños de minas, haciendas, comercios y también letrados) alta obtuvo muchísimo más de lo deseado; Sin embargo estaban divididos entre los más ricos y poderosos y la clase media de la sociedad.
La población: Constituida por 7 millones de personas y distribuida de forma desigual, 90% vivía dispersa en el campo. La ciudad de México tenía 200,000 habitantes, Puebla, Guanajuato, Guadalajara y Querétaro contaban con 50,000 habitantes cada uno, mientras que las demás eran menores. La mayor parte se concentraba en el centro del país mientras que el norte estaba poco habitado; A la vez en el sur había núcleos indígenas.

En el aspecto legal, todos los pobladores eran ciudadanos iguales en derechos, al haber quedado abolidas la esclavitud y las leyes de discriminación hacia indios, negros y mestizos. Sin embargo las condiciones en las que vivían no mejoraban.

La economía: Estaba en situación crítica; El comercio internacional había decaído gradualmente, esto también afectaba a la agricultura, en muchos casos las comunidades se veían forzadas a una economía basada en satisfacer sus propias necesidades. De igual forma muchas mina estaban inutilizadas y se requerían fuertes capitales para reanudar su actividad.
Entre 1850 y 1854 se introdujeron innovaciones: Se tendieron las primeras líneas telegráficas, se inició la construcción de ferrocarriles y se inauguro la navegación a vapor.
Iglesia y Estado: En esta época hubieron diversos conflictos entre estos 2 a pesar de que la única religión aceptada y permitida era la Católica. La Iglesia seguía disponiendo de un gran peso económico gracias a los prestamos con los que financiaban muchas actividades. Algunos sectores insistían que estos bienes deberían estar sujetos a reglas y que se deberían anular los fueros. Ante este cuestionamiento la Iglesia se unió al ejército para proteger sus privilegios.

La educación y la vida cultural: El México independiente heredó una población carente de instrucción por lo que dio la libertad de enseñanza a quien quisiera impartir educación básica incluyendo elementos religiosos. Se crearon escuelas sin embargo la educación seguía restringida, sujeta a las normas conservadoras de la época colonial.
Los cambios en Ámerica Latina: Los países que en su mayoría lograron independizarse a la par con México, sufrían los mimos problemas; En todos ellos se debatían sobre la forma de gobierno.
